Hace unos años, bastantes ya, residí en Portugal unos meses, allí me di cuenta que cuando la selección de fútbol (portuguesa) jugaba los partidos eran una fiesta y las calles, casas, coches, motos…. Se engalanaban con la bandera del país, la gente vestía la camiseta oficial y vivían los partidos desde y para la fiesta.
Ahora, la moda se ha trasladado a España, hace dos años con la consecución del campeonato europeo, empezó a
vislumbrarse una nueva forma de ver los símbolos de España, hoy a vísperas de que nuestra selección se juegue su pase a la final de uno de los acontecimientos más importantes, el “fúrgol”(como diría esperpéntico su máximo responsable ) ha conseguido que la gente se olvide de las viejas rencillas de siglos pasados en los que utilizar una bandera española o vestir la camiseta de nuestro país no era más que una forma de revivir el franquismo, la derecha o una parte de la historia ya pasada y que por unos oscuros propósitos se intenta revivir cada día más.
Cierto es que nos apuntamos a carro ganador pero el miércoles la gente engalanará sus balcones con la bandera común de todos los españoles, ni la de la república, ni la del pollo, la de España y no sentirá miedo de ser tachados, como en tiempos pretéritos, por unos analfabetos que habían conseguido que hasta en las fiestas locales se buscasen intereses entre poner la bandera del país o la de Andalucía en los balcones al paso de las procesiones.
Dejemos atrás las sombras y los rencores de otros tiempos, miremos a través del espectacular momento que viven nuestros deportistas (fútbol, baloncesto, tenis, motociclismo…..) con un nuevo prisma de mentes limpias y que se traslade a todos los ámbitos de la sociedad.
Y todos juntos POoooDEeeeeMOS
