En España el sistema de elección del gobierno es muy cerrado, elegimos una sola lista con todos sus componentes y en el orden que ellos han señalado, esto fabrica un sistema piramidal de deudas hacia las bases. Deudas que siempre se resuelven por intereses y no por méritos, los ciudadanos somos esclavos de esas listas y no de las ideas, en realidad escogemos a una persona que luego tiene toda la autoridad para elegir gobierno y para elegir alianzas.
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Porque tengo yo que votar al número 3 de una lista sino me fío de él o no me gusta, porque dejar
de votar la lista sólo por él, porque no puedo yo votar a 3 de un partido a 2 de otro y a 1 de un tercer partido. Porque camuflan a gente dentro de una lista para que votemos la marca y no las personas.
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Los escaños deben ser para las personas y sus ideas y no para los partidos, si 100 personas votan siempre si y 50 votan no, porque no los reducimos a una comisión de 2 y 1.
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Con las listas abiertas se vería la opinión de los ciudadanos y podríamos apartar de las listas a personas que no se lo merecen, podríamos castigar a los partidos, tendríamos mayor posibilidad de expresarnos, sería menor la estructura piramidal y las deudas por el posicionamiento en las listas, se vería reflejada la verdadera opinión del pueblo
Pero eso no interesa
En principio, esto que propones puede ser una buena reforma. Lo que veo que entraña la idea, es intentar evitar los problemas que la estructura piramidal ocasiona, a la vez que se garantiza la fidelidad en la elección de las ideas (que el conjunto de éstas conforman el ideal propio) que los ciudadanos persiguen.
Habiendo nacido en una democracia representativa, el modelo político del cual partimos es ese mismo, constituyéndose como un posible germen una idea como la que has planteado. No obstante, bajo mi perspectiva se trata no más que de un modelo transitorio y por lo tanto insuficiente. Recuerda, es tan solo mi punto de vista.
Si lo que se pretende realmente es potenciar y afinar la fidelidad de la voluntad de los afectados (en la actualidad los votantes), hay que partir de la base que la política partidista de esta democracia, con listas cerradas o abiertas, no garantiza de ninguna de las maneras ese fin.
En cuenta hay que tener lo que bien apuntas en el número dos de tus ideas, que el poder corrompe, resultado de los grandes intereses que existen, algo imposible de evitar y erradicar cambiando de mandatos ilimitados a limitados. No es que sea pesimista, es que no olvido que ese interés no nace del sistema político, sino del sistema económico. Para clarificar cualquier duda que se tenga de cualquier sector, solo hay que conocer profundamente los entresijos del modelo mercantil capitalista y así se comprenderá la lógica de todos los modelos de actuación. El sistema económico es el centro y todo lo demás emana de éste, entre ello la política.
Por supuesto que se pueden hacer significativas mejoras reformando la política, pero éstas serán ciertamente efímeras a efectos sociales si no se trabaja sobre la raíz.
Debido a los grandes intereses que existen, un partido como el PSOE ¿podrá realizar una política que traspase el actual estado aconfesional a uno laico con la fuerza e influencia que tiene la iglesia Católica? y como derivados ¿podrá aprobar cosas como la eutanasia, la no docencia religiosa en los centros de enseñanza públicos o simplemente mantener los matrimonios homosexuales en su nación? Claro está que no o como mínimo, no le va a costar poco. Hablo por el partido que está actualmente en gobierno, porque de la misma manera, el PP tendría dificultades o imposibilidades a la hora de hacer su política, si ésta fuera diametralmente opuesta a los intereses del capital.
Si eliminamos las listas cerradas y las cambiamos por abiertas, seguiremos sin poder expresar nuestra voluntad o nuestro ideal fielmente, ya que otro seguirá decidiendo por nosotros, y no olvidemos que ese representante se ha ganado la confianza con promesas. Por lo que progresivamente llegaremos a ver claro que la única vía segura de mantener nuestra voluntad es la decisión e implicación propia e individual que se vuelve inservible sin vistas comunitarias. Aplicando con esto una democracia real sin “semis” ni “pseudos”. ¿Irreal? ¿difícil de llevar a cabo? eso solo se da mentes enquistadas y paralizadas como las ideas de los mandatarios de más de ocho años.
Bueno, ya sabes, es solo mi opinión. Me alegra la reactivación del blog.
Un saludo